8:32 am
Salgo de casa, el clima cambió, la ciudad se siente diferente lo cual es bueno porque me siento de viaje, las nubes a la distancia grises, el cemento gris, mis pensamientos oscuros. Subo al tren y no soy el único, aunque la hora pico ya pasó por lo menos 150 personas suben al mismo tren que yo, al fondo del vagón una chica de mirada misteriosa llama mi atención, busco su mirada y cuando la obtengo intento comunicarle por telepatía que estamos en la misma frecuencia y que solo eso basta para mi, lo mas seguro es que nunca nos miremos de nuevo, ella me responde con una sonrisa al estilo Gioconda y en ese momento sórdidas imágenes de sexo en hoteles baratos del centro nublan mi realidad.
8:21 pm
Mientras camino me propongo encontrar con la mirada alguna construcción que no haya observado antes en ese trillado camino de regreso a casa, y muy fácilmente lo consigo, es increíble como algunas cosas están frente a nosotros toda la vida sin conseguir siquiera un mínimo interés de nuestra parte.
En casa la familia, era muy joven cuando me casé, a veces creo que hice bien pero casi siempre me arrepiento, no por mi esposa ella ha sido la mujer ideal que cualquiera soñaría tener, es mas bien esa extraña frustración la que me hace sentir así, ese sentimiento extraño de sentir completa insatisfacción con lo que hago sin siquiera poder pensar en algo mejor que hacer.
martes, 20 de enero de 2009
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