El siguiente es un texto copiado integramente del diario de "Un Amigo":
Tenía 17 cuando conocí a Juan Alberto, la verdad no tengo idea que fue lo que nos hizo tan unidos, es decir nos fumamos nuestros primeros toques juntos, fuimos a algunos raves, hacíamos dulces de toloache, y chocolate con hongos alucinógenos.
Lo que tienen los hongos es que uno se escucha a si mismo en el sentido social de la palabra, diálogos internos se cruzan ocasionando choques de los que emergen verdades absolutas dictadas por Dios o el Demonio.
Recuerdo un día que subimos al cerro con 2 amigos a comprar drogas, esperábamos junto al auto se nos acerco un tipo ofreciendo pastillas Juan se comió una yo no podía tomar nada por una gastritis insoportable desde la semana anterior, el tipo se acercó a mi y me ofreció una estopa con solvente que inhalaba yo me había dado unos pipasos en el auto por lo que entendí el ofrecimiento como un intercambio iniciatico entre dos tribus que rara vez se cruzan y acepté la estopa, en eso miré hacia la izquierda, y entre las imágenes barridas que comenzaban a aclararse, noté que ya no solo era una persona sino tres y uno más subiendo por un desnivel con un punto ciego, justo del otro lado de la calle. Como Zombies esperando el momento para cazarnos. Nuestro amigo a quien llamábamos Shadow casi sin mover los labios nos dijo que entráramos al auto una vez en el auto arrancamos a toda velocidad, en la esquina recogimos a Gilberto que venía bajando de regreso con la dosis, casi ni nos paramos bajamos a toda velocidad por las terracerías llenas de baches, del lado izquierdo corría la tubería por arriba de la tierra, era de tarde y había neblina por la ventana me pareció ver que un perro o algo nos perseguía y que bajaba del cerro a la misma velocidad que el auto pero era la neblina que se formaba en la zanja debajo de la tubería, en eso un frenon, me golpeé con la ventana en la cabeza, al lado un niño llorando, huimos.
Encerrado por dos días después de eso, solo la droga me ayudaba a olvidar. De episodios como ese estuvo formada mi adolescencia...
Era una noche de Septiembre a eso de las 10 de la noche llegábamos a la fiesta de graduación de Diana la novia de Juan, de traje los dos al llegar al lugar la paranoia empezó primero pensé que tal vez ese día se graduaría la hija de algún amigo de mi padre de quien en ese entonces estaba distanciado. llegando ahí estuvimos por ahí dando la vuelta fui al baño por la 3era dosis del día en ese entonces me tomaba 18 minutos exactamente sentir el efecto y por dos horas mas o menos esperaba escaparme del dolor de espalda y del vacío emocional que se había apoderado de mí años atrás.
salí de ahí y me resbalé, me senté junto a la puerta del baño no me dolía pero me parecía prudente seguir sentado un rato tal vez estaba para ese entonces medio borracho. escuché gritos y me costó trabajo ponerme de pie del otro lado del salón la atención se centraba en un par de policías que llevaban a alguien cargando, pronto noté que era Juan y fui a ver que pasaba, dos guardias de seguridad lo aventaban a la calle de mal modo, quise discutir con ellos pero al acercarme vi que poco podía dialogar con ellos y en lugar de eso salí a ver como se encontraba mi amigo.
Salí tan a tiempo que aun noté como se reincorporaba maldiciendo, llegué y trate de preguntarle que que pasaba el solo maldecía y caminaba hacia la camioneta, me subí al asiento del copiloto intuyendo que nos marchábamos, encendí un cigarrillo y me empecé a hundir en el asiento, entonces al estar justo frente al lugar detuvo el vehículo, se bajó de el se acercó a la puerta de mi lado y por la ventana abierta me dijo: "estos cabrones me encontraron vendiendo una grapa en el baño y me quitaron 1500 pesos de coca, voy a recuperarlos", y sin decir más noté que había dejado la camioneta prendida, pasaron 2 minutos y medio más o menos y vi a Juan salir corriendo después de azotar hacia afuera la puerta atrás de el uno de los guardias que lo habían sacado , Juan se volteo hacia el de regreso y en ese momento note que en su mano derecha llevaba su pistola, le disparó 3 veces y el guardia cayó cual costal de papas. Del salón salió el segundo guardia desenfundando rápidamente le disparo a Juan mientras este corría por detrás de la camioneta, le dio en la cabeza y alcance a ver por el espejo retrovisor como le abría un gran boquete en el cráneo y Juan caía de cara a la banqueta sin meter las manos. Me cambié al asiento del conductor y aceleré y regrese aún en estado de shock al departamento. Tuve escalofríos toda la noche y aluciné a unos vaqueros azules transparentes que me querían obligar a jugar Poker.
18 Años han pasado desde aquélla noche, yo nunca he vuelto a ser el mismo, la vida ha cambiado, ya no disfruto estar hasta la madre metiéndome en problemas, a Juan lo abracé y escuché sus disculpas años después mientras meditaba, no lloro por él porque no pudo haber sido de otra manera.
martes, 22 de septiembre de 2009
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